14 abril 2019

JAURÍA



JAURÍA



de Jordi Casanovas 
dirigido por Miguel del Arco 
con Fran Cantos, Alex García, María Hervás, Ignacio Mateos, Raúl Prieto y Martiño Rivas 


Viaje a Madrid para conocer El Pavón Teatro Kamikaze y ver "Jauría", la obra de teatro basada en las declaraciones literales de denunciante y acusados del caso de La Manada. 

Expectación y nerviosismo ante lo que iba a ver, a sabiendas de que sería pasar un mal rato. 

Entrar en la sala me produce la misma sensación que sentía cuando de pequeña, en el parque de atracciones, montaba en la cueva del terror. Ya en la butaca pienso que me he adentrado en la boca del lobo y no hay marcha atrás. 

Comienza la función, partiendo de que todo lo dicho es real. 

Ellos tocan palmas, ella no. Su fiesta, (la de ellos), se percibe desde el primer segundo como invasiva, irritante, repulsiva conociendo el final en el que deriva. Grito de ellos hacia ella, sola, siempre sola, rodeada de todos ellos, cinco. Primera parada de respiración y latido cardíaco acelerado que ya no recupera su ritmo normal a lo largo de toda la representación. 

Dos versiones diferentes, las narraciones de los hechos se van entrelazando, "cuenta" ella y al mismo tiempo ellos. "Cuentan" porque se dirigen al público, y el público se convierte así en testigo que transita por sus emociones, sus palabras y sus cuerpos. Miedo al ver los pasos dados, casi estudiados, para conseguir el fin perseguido. 

Hechos brutales tratados con gran respeto, sin una pizca de morbo. Congoja al escuchar como ella relata que quedó abandonada en ese maldito portal, con los leggins bajados. 

Se suceden las declaraciones de denunciante y acusados. Rabia al ver como éstos últimos se jactan por redes de los hechos. Rabia al ver como ante las preguntas de la fiscal ríen recordando ciertos momentos. Lo sucedido aquella noche sigue siendo para ellos algo normal, incluso jocoso, sin culpabilidad ni remordimiento. Rabia al ver como la víctima ha de dar más explicaciones que ellos. Dos agresiones, la primera la violación, la segunda la desprotección ante la justicia por la sospecha y culpabilización de la víctima. Duelen las preguntas: "¿Dijo que no en algún momento?", "¿gritó, empujó o intento huir?". 
Impotencia, asco ante el ofrecimiento de pañuelos. 

Emoción al escuchar las voces de miles de mujeres que se manifestaron por las calles al grito de: "Hermana, yo sí te creo". 

Cinco varones mayores que ella, la meten en un portal de 3 metros cuadrados, la desnudan rápidamente, la obligan a mantener relaciones sexuales y uno tras otro, cuando terminan, van abandonando el lugar, dejándola sola, desnuda y sin móvil,... y siguen con su fiesta. 

La única crítica que soy capaz de escribir es la dirección impecable de Miguel del Arco y las interpretaciones bestiales de ellos seis, actriz y actores. 

Salir del teatro sin fuerza en las piernas y los brazos, con ahogo en el pecho y un nudo en la garganta que, poco a poco, se va pasando al respirar aire en la calle. 

Cuando el teatro remueve y hace reflexionar, cumple con su función. Así es mi visión del teatro. 
Gracias a los "kamikazes" por atreverse con ello, a los actores por el esfuerzo que supone ser canal del dolor y representación de una realidad que da miedo. María Hervás cuenta en una entrevista que ve esperanza entre los jóvenes que asisten a los pases realizados para institutos. Raúl Prieto dice: "Tenemos que luchar por una sociedad en la que no sea un peligro para una mujer comportarse como una persona completamente libre". 

¡Ojalá! Ojalá llegue el día en que no haya que preguntarse ¿porqué se quedó sola?, ¿porqué se fue con unos desconocidos?, aunque así sea, no debería de pasar nada. Como mujeres tenemos interiorizado que somos nosotras las que tenemos que tener cuidado y huir de ciertas situaciones, para esquivar el peligro, y eso es falta de libertad sólo por ser mujer. 

¡Ojalá llegue el día en que la sociedad sea de iguales! "Jauría" cumple un gran papel en ello, sacudiendo la conciencia y removiendo el estómago ante lo que como sociedad está normalizado y no debería estarlo. 

























25 marzo 2019

EL CASTIGO SIN VENGANZA


EL CASTIGO SIN VENGANZA
de Lope de Vega


Creación y Producción: CNTC    
Versión: Álvaro Tato
Dirección: Helena Pimenta
Elenco: 
Beatriz Argüello
Lola Baldrich
Rafa Castejón
Carlos Chamarro
Nuria Gallardo
Joaquín Notario
Íñigo Álvarez de Lara
Javier Collado
Fernando Trujillo
Alejandro Pau
Anna Maruny


El castigo sin vengaza, ya desde su título, esconde la mentira con la que el Duque de Ferrara, engaña a su hijo el Conde Federico, para que éste de muerte a Casandra, joven esposa tardía del Duque, madrastra del Conde y al mismo tiempo su amante.
El honor perdido y descubierto tras la ausencia, y el castigo a los culpables, a pesar del amor al hijo, desencadenan el trágico final.
El montaje está impregnado de belleza poética, no sólo por los versos magistrales de Lope, dichos y contagiados al público a través de un trabajo actoral impecable de todo el elenco. 
La escenografía insinúa y deja ver a través de paredes de gasa y crea junto a la iluminación un Palacio lleno de pequeñas y grandes sombras, un entramado de pasillos, un puesto definido para cada personaje, un espejo reflejando la traición que se comete,un mismo color para el poder y la pasión (precioso el momento de los amantes atrapados en seda roja convertida en cama y alcoba), un segundo entre ser suelo pesado de mármol o bosque.
El movimiento en escena está cuidado al milímetro y se agradece por la riqueza que suma a ciertos momentos. El ritmo durante toda la obra es una partitura compleja interpretada con facilidad. No hay pausas, se encadenan y yuxtaponen escenas. Todo funciona con la misma precisión que el interior de la maquinaria de un reloj. 
El sonido traspasa la imaginación, pues poca hay que echarle para sentir de repente una ciudad aclamando a la nueva esposa del Duque, a través de cuatro banderines y algunos papeles de colores.
Un viaje hasta el fin de las consecuencias de nuestros actos y la irracionalidad de nuestros deseos. Un camino en tiniebla entre el deber y el honor, el poder y el amor.
Un montaje impecable en todos los aspectos, del que me permito destacar el excepcional trabajo de Rafa Castejón al transmitir su amargura, desesperanza y desolación. 
«Sin mí, sin vos y sin Dios»

Y una vez más, el teatro me salvó en mi rincón preferido de Zaragoza, el Teatro Principal. 
Este verano en el Festival de Teatro Clásico de Almagro. Sería maravilloso volver a disfrutarla.











09 febrero 2019

AMOR OSCURO (sonetos)


 Ayer disfruté en Teatro Arbolé de ... 


AMOR OSCURO [sonetos]
de Producciones Viridiana
Escrito y dirigido por Jesús Arbués sobre los "Sonetos del Amor Oscuro"
 de Federico García Lorca
Intérpretado por Javier García Ortega





La historia de los sonetos desaparecidos, al igual que su autor. Éstos corrieron mejor suerte que él y fueron rescatados. Tras años ocultos, por fin vieron la luz en una edición clandestina. 

Once sonetos recuperados, once personajes para contarlo. Cada uno narrando lo ocurrido antes y después de que Federico García Lorca los escribiera. Momentos y personas claves para explicar de forma ágil sus últimos días, su muerte y su legado. Si alguien no conocedor de la historia de Lorca presenciara la función entendería en poco más de una hora lo ocurrido.

Como si de un río se tratase, la obra sigue su curso, sin parar. Javier García es el encargado de llevarnos en el trayecto. Un pasillo formado por dos filas de butacas colocadas en escena y el final del escenario, o el principio del patio. A ambos lados de ese pasillo, dos paredes de cajones de madera que hacen las funciones de almacenamiento del vestuario y atrezzo y de pantallas sobre las que se proyectan imágenes: un café, el mar, la cárcel, portadas de periódico y el texto (escrito a máquina) describiendo cada uno de los sonetos y personajes que van apareciendo. Cada soneto una historia. Cada personaje un registro diferente interpretado a través de la voz y el cuerpo de Javier García. El padre de Federico, el secretario de La Barraca, su último amante, pasando por Neruda  y Francisco Franco entre otros. Una actuación impecable de principio a fin. Un trabajo maravilloso, delicado, que obliga a no despistarse ante la palabra, a no querer pestañear ante las imágenes y la luz, a percibir más allá de la música que se escucha. Sentimiento en cada frase, cada gesto, cada movimiento.


Quizás porque las palabras de Lorca están marcadas a fuego en mi memoria y mi corazón desde la primera vez que leí uno de sus textos. 
Quizás porque para mí Lorca es intimidad, a solas ante uno de sus libros o en un teatro lleno. Siempre siento cerca a Federico, como si se tratase de un familiar o amigo lejano que dejé de ver, pero no por ello olvidado ni perdido.
Para mí Lorca es arritmia, ternura, pasión, tormento, 
delirio, gozo, amor, fuego.
Belleza es, creo.
Quizás por todo eso, ayer sentí el alma de Lorca en el teatro, a través de Javier García, y de mi pecho marcado a fuego.




27 octubre 2018

YERMA



YERMA

de Federico García Lorca

Dirección: Josean Mateos
Reparto: Irene Joven, Ignacio Otín, Alberto Santos, Isamar Casallas y Marina Campomanes




Ayer pude deleitarme con un Lorca. Sí, soy Lorquiana hasta la médula, y eso hace que en cuanto hay una de sus obras programada en cualquier sitio, si puedo, vaya a verla. Esta vez no se trataba de una gran producción, sino de un montaje creado por un director nobel, con un elenco joven y unos medios limitados. Esto, que a priori puede dar lugar a dudas del resultado de la representación, se convierte en el punto fuerte de la misma, porque lo visto es puro teatro, creado, trabajado y representado con la dignidad que merece para ser visto y disfrutado. 

Irene Joven da vida de forma excelente a una Yerma pelirroja, con pantalones y tacones. Una mujer del ayer y del hoy. Al comienzo paciente, en algunos momentos dulce. Fiel a su marido,  a pesar de sentirse atraída por otro. Resignada al humilde destino que se le ha marcado cuyo único fin y deseo es poder procrear. Con el tiempo en su contra, ante la tardanza de la llegada de los hijos, se torna en una mujer desazonada por el rumbo de su vida. Reprocha a su marido su falta de interés, su incomprensión, el poco tiempo junto a ella. La tragedia sobreviene y ya nada merece la pena. Yerma se contiene, se desgarra y se enfurece de manera extraordinaria.

Todo el elenco que la acompaña se convierten en imprescindibles para que así sea. Personajes definidos que dan un resultado homogéneo de diez. 

Apenas escenografía, una iluminación y sonido elaborados. Cantos tristes, nanas bellas, sonido de campanas, agua corriendo y sangre derramada. El guiño de los símbolismos de Lorca está presente durante toda la función, es un goce en los momentos precisos. 

Las palabras de Lorca siempre son enormemente bellas. Sentimiento, sensibilidad y tragedia a partes iguales. Contarlo con la honestidad que merece no es sencillo, y si se consigue, uno sale enormemente agradecido con todas aquellas personas que se dedican a hacerlo posible.

Un trabajo de dirección e interpretación impecable. Quiero creer que es esperanzador el buen hacer de personas que se mueven por "amor al arte", en este caso al teatro. Que dependen del dinero que ellos mismos o su productor puedan o estén dispuestos a gastar para sufragar los gastos de una producción de calidad, pero sin apenas respaldo. Intentando ganarse la vida de forma seria, creando. Ojalá sea un aprendizaje continuo, un viaje emocionante que algún día llegue a ser valorado de la forma que se merece, como cualquier otra profesión. Ojalá mientras, sigan creando cosas maravillosas como esta Yerma que es el resultado de un engranaje fabricado con esmero. Y los que se lo pierden, sean conscientes de que emocionarse, reflexionar y compartir en un patio de butacas, ante funciones tan bonitas, no tiene precio.





02 septiembre 2018



TODO TIENE UN PRECIO

Pasión por llorar,
Fotografía de Instagram de dnf.n
por reír,
por sentir,
por vivir.

Porque vivir sin sentir, 
no es vivir.
Por eso adoro el oscuro,
porque me transporta lejos,
me hace olvidar,
me ahoga y al mismo tiempo
me deja respirar.
                                                                                
Me concede historias,
viajes, sueños,
espejos de empatía,
bofetadas de realidad.


Pero todo tiene un precio
y al dejar el patio
la luz de la calle me ciega
y vuelvo a la realidad.

Y entonces es cuando sin presupuesto,
produzco mi propia obra teatral.


Para leer más textos míos visita http://quienogustequenolea.blogspot.com/